Hoy, domingo de la Ascensión de Nuestro Señor a los cielos, día en que Dios Padre «… puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó por encima de todo… y la plenitud de aquel que llena completamente todas las cosas» (Ef 1,23), donde Cristo resucitado cumple en forma plenaria lo que de Él dice el Salmo: «… eres el más bello de los hombres»(Sal 45,3), me parece conveniente tratar, en forma resumida, de la magnífica carta del Santo Padre Juan Pablo II a los artistas del 4 de abril de este año 1999. Seguir leyendo
Todas las entradas de: Padre Carlos Miguel Buela, IVE
Ser misionero
Homilía pronunciada por el R.P. Carlos M. Buela, VE el día 11 de junio de 2001 en la Capilla de la Casa Generalicia de las SSVM, en Artena (Roma) con motivo de la I Conferencia General.
Celebramos hoy la fiesta de San Bernabé, considerado Apóstol por la Liturgia de la Iglesia. Algunos se preguntan: ¿cómo puede ser que se cambie el número de los doce apóstoles que Cristo creó, ya que “hizo doce“(1), como dice el Evangelio?
Con la traición de Judas quedaron once; pero luego se agregó Matías y se completó el número de doce. Pero he aquí luego se agrega San Pablo y, todavía más, Bernabé, para llegar a ser catorce. Porque, si nos fijamos en el Misal, Seguir leyendo
Asimilación a Cristo ¿Qué vida recibimos?
Asimilación a Cristo
¿Cómo es que nos incorporamos a Cristo?
En la Eucaristía, como sabemos, está el cuerpo físico del Señor con su vida biológica y psíquica. Está todo Él, con su cuerpo y con su alma, con las potencias de su cuerpo y con las potencias de su alma. Está Él con su divinidad.
Entre el Cuerpo de Cristo y el nuestro se establece una relación, Seguir leyendo
El progresismo cristiano
Renovada actualidad de la tarea filosófica frente
a las nuevas desviaciones doctrinales.
1. ORIGENES DEL MODERNISMO
La tarea del filósofo cristiano, no sólo es inderogable e insustituible, sino que es, sobre todo hoy día, urgente y perentoria.
En efecto, el rebrote de la herejía modernista condenada a principios de siglo por San Pío X, en la Encíclica Pascendi, ya atisbada en el Concilio Vaticano I que advierte, en la Constitución Unigenitus dei Filius, de los errores que brotan de mezclar naturaleza y gracia: «naturam et gratiam perperam commiscentes… haciendo una mala mezcla de la naturaleza y la gracia, de la ciencia humana y de la ciencia divina, resulta, como los hechos lo demuestran, que han depravado el sentido genuino de los dogmas y ponen en peligro la integridad y sinceridad de la fe»[1], Seguir leyendo