Quiero referirme a un aspecto del misterio de la Santísima Virgen, pero aplicándolo particularmente al sacerdote. Cuando la Virgen canta el Magnificat dice: «en adelante todas las generaciones me llamaran bienaventurada» (Lc 1, 48), y antes Isabel le había dicho: «feliz de ti María, (bienaventurada de ti María) por haber creído» (Lc 1, 45), por haber tenido fe. Seguir leyendo
El sacerdocio como misterio
Hay dos acepciones de la palabra «misterio»: una, común, se refiere meramente a lo desconocido, a lo oculto. Así decimos, por ejemplo, «película de misterio». Otra, en la revelación de Dios, para referirse a la plenitud de ser inabarcable por el hombre, aún después de revelado, como ser los misterios de la Santísima Trinidad, del Verbo Encarnado, de la Iglesia, de la Eucaristía, del Sacerdocio… Seguir leyendo
Nada más grande que Jesucristo
“Nada más grande que Jesucristo”
Cfr. Antonio Piolante, I Sacramenti (Roma 1959) 516.
1. Nada hay más grande en todo el universo que Jesucristo
La Encarnación tuvo como escenario un planeta pequeño, perdido entre millones de estrellas y miles de galaxias, pero, este planeta, por la encarnación, es el centro real del universo. La historia humana es como un drama, que no obstante la multiplicidad de hechos y de personajes, desenvuelve una sola idea: la salvación en Cristo, el Salvador. Seguir leyendo
Ars participandi
Ars participandi
Complementa este pequeño trabajo ‘Ars participandi’, otro anterior sobre el ‘Ars celebrandi’.
La columna vertebral de estas páginas están en el capítulo 5: ‘Naturaleza de la vida religiosa’, de donde, principalmente, provienen los temas mayores para poder arribar a lo que queremos sea una buena base para la posible participación religiosa en la Santa Misa. La participación en la Misa es el tema central de este libro y se encuentra en los capítulos 9 y en el 10. Este último se aplica, especialmente, a los miembros de la familia religiosa del Verbo encarnado.
Es un trabajo que presentamos en borrador, porque faltan algunos capítulos y, sobre todo, faltan los destinados a la participación de los laicos y de los seminaristas mayores.
Pongo el fruto para los lectores de este libro, a quien le pedí ayuda en todo su recorrido, San Juan Pablo Magno.
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