En la intimidad de nuestro corazón y con toda confianza muchas veces le hemos pedido al Señor que nos diga Él mismo quién es. Y aunque obtengamos respuesta, insaciables, hemos de volver a inquirir porque «es grande el misterio de la piedad» (1Tim 3,16) y es tan inefable, que nuestro corazón vuelve una y otra vez a preguntarle al Salvador por Él para tratar de comprender «en unión con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad… del amor de Cristo, que supera todo conocimiento» (Ef 3,18–19). Seguir leyendo
Antes de confiar su Iglesia a Pedro, Jesús le hizo tres veces la misma pregunta, como para probar su capacidad de Pastor: ¿Me amas? Pregunta que innumerables veces dirige a sus sacerdotes a quienes confía su Iglesia presente en las distintas comunidades: ¿Me amas? Seguir leyendo
En la mística ciudad de Asís, se encuentra la pequeña, hermosa y sugestiva iglesita de San Damián, cuyo origen se remonta a los siglos VII y VIII. En 1207 San Francisco, siguiendo el pedido de Jesucristo que le habló desde el Crucifijo bizantino -llamado de San Damián por encontrarse allí- inició la reparación de la misma con sus propias manos. Seguir leyendo
Enseña el Apóstol San Pablo: Nos capacitó para ser ministros de una Nueva Alianza (2Cor 3, 6). Ya vimos que el sacerdote católico es ministro, veamos entonces qué cosa es ser «ministro de la Nueva Alianza».
La alianza expresa las relaciones de Dios con su pueblo elegido. Seguir leyendo