Todas las entradas de: Padre Carlos Miguel Buela, IVE

Fundador de la familia religiosa del Verbo encarnado El padre Carlos Miguel Buela, I.V.E., es sacerdote desde el 7 de octubre de 1971. Desde el comienzo de su sacerdocio se avocó con ahínco a la pastoral juvenil, con la convicción de que la Iglesia se ocupa de los jóvenes “no por táctica sino por vocación”. Ha fundado el “Instituto del Verbo Encarnado” y el Instituto “Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará”, rama femenina de la Familia religiosa “del Verbo Encarnado”. Ambos institutos cuentan con rama contemplativa y activa y a 30 años de fundación tienen más de 1500 miembros misionando en los cinco continentes. Su carisma es la prolongación de la Encarnación del Verbo en todas las manifestaciones del hombre y su fin específico la evangelización de la cultura. Entre sus libros encontramos Jóvenes hacia el tercer milenio, libro que ya lleva la quinta edición y fue premiado en la Feria Internacional del Libro como «mejor libro sobre Religión y Espiritualidad».También es autor del Catecismo de los jóvenes, Modernos ataques contra la familia, María de Luján. El misterio de la Mujer que espera; Fátima. Y el sol bailó; Sacerdotes para Siempre, Nuestra Misa, Pan de vida eterna y Cáliz de eterna salvación, Juan Pablo Magno y de numerosos artículos publicados en diversas revistas. Incansable predicador y gran propulsor de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.

La familia, promotora y formadora de vocaciones

Conferencia pronunciada por el P. Carlos Miguel Buela el domingo 12 de agosto de 2001 con ocasión de la V Jornada de las Familias, con la participación especial de numerosos familiares de los 49 neosacerdotes del I.V.E., ordenados 3 días atrás. (Extraído de la grabación corregida por el mismo autor)

        Hemos elegido como tema de esta plenaria, la familia como promotora y también como formadora de vocaciones de especial consagración Seguir leyendo

Colgado de la Cruz

Colgado de la Cruz

Homilía predicada por el p. Carlos Miguel Buela, el 9 de julio de 1998, en Casalotti, Italia,  en los Ejercicios Espirituales a las madres capitulares de las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará.

        «Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por Él vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna» (Jn 3, 13-16). Seguir leyendo