Renovada actualidad de la tarea filosófica frente
a las nuevas desviaciones doctrinales.
1. ORIGENES DEL MODERNISMO
La tarea del filósofo cristiano, no sólo es inderogable e insustituible, sino que es, sobre todo hoy día, urgente y perentoria.
En efecto, el rebrote de la herejía modernista condenada a principios de siglo por San Pío X, en la Encíclica Pascendi, ya atisbada en el Concilio Vaticano I que advierte, en la Constitución Unigenitus dei Filius, de los errores que brotan de mezclar naturaleza y gracia: «naturam et gratiam perperam commiscentes… haciendo una mala mezcla de la naturaleza y la gracia, de la ciencia humana y de la ciencia divina, resulta, como los hechos lo demuestran, que han depravado el sentido genuino de los dogmas y ponen en peligro la integridad y sinceridad de la fe»[1], Seguir leyendo