En la vida de los pueblos como en la historia de la misma Iglesia, surgen de cuando en cuando algunas figuras excepcionales que jalonan con su personalidad y con su obra el invisible itinerario de esas mismas naciones hacia su destino histórico. Ver más
La Iglesia argentina acaba de perder a uno de sus sacerdotes más ilustres: el Pbro. Dr. Julio R. Meinvielle. Nacido en Buenos Aries en 1905, ingresó en el Seminario Metropolitano de esta ciudad en 1919, de donde egresó Sacerdote y Doctor en Teología y Filosofía en 1930. Ver más
La sotana se le había vuelto piel. Era un cura “de raza”.
Sin duda la característica esencial de su vida fue su sacerdocio católico que le brotaba por los poros.
Obtuvo de Dios la gracia de no desbarrancarse en un mero pensar “ideológico”, más aún, tuvo la fuerza y la valentía de alzarse contra toda falsa ideología con que se topó en su vida: liberalismo, marxismo, progresismo… Ver más
Una de las impresiones más vivas que nos quedan del Padre Julio Meinvielle a los que tuvimos la dicha de tratarlo, era su grandeza de alma. Era en verdad un alma grande, lejos de todo espíritu de chinchorrería. Nada de quedarse en pequeñeces, en trivialidades, en cosas accidentales y pueriles; muy por el contrario, se preocupaba por las cosas grandes, las importantes y substanciales. Sus preocupaciones de todo momento eran la Iglesia y la Patria. Era en verdad magnánimo, porque como enseña su maestro Sto. Tomás de Aquino, así le llamaba “al que orienta su ánimo a actos grandes”[2] y al que pretende “realizar grandes obras de virtud”[3]. Ver más