De entre las enseñanzas que nos deja el misterio del nacimiento de nuestro Señor en el Portal de Belén, vamos a referirnos solamente a una que suele ocurrir muchas veces en la vida: que Dios se encuentra donde uno menos lo espera encontrar. Pongámonos por ejemplo en el caso de los pastores, pongámonos en el caso de los Reyes magos. Ellos salen a buscar al Rey de reyes y al Señor de los señores Seguir leyendo
Ni…
Después de cumplirse seis años de experiencia de vida religiosa, puede resultar provechosa una reflexión sobre nosotros mismos, reflexión que podría compartir cualquier persona de buena voluntad y de inteligencia no ideologizada. Seguir leyendo
En la cuerda floja
I
El sacerdote es el hombre que camina por la cuerda floja.
Es el funámbulo de Dios. Funámbulo (no confundir con sonámbulo; viene del lat. funanbulus; de funis, cuerda, y ambulare, andar)[1] es el volatinero que camina por la cuerda floja.[2] Caminar por la cuerda floja es algo mucho más difícil que caminar por una cuerda fija, lo cual también es muy difícil y muy pocos lo pueden hacer. Si no somos capaces de andar por una cuerda fija Seguir leyendo
¿Afecto o efecto?
¿Afecto o efecto?
A San Ignacio de Loyola, a quien debo el haber descubierto mi vocación sacerdotal, gracias a sus Ejercicios, y el haber podido predicar más de 100 Ejercicios de tres, cinco y treinta días. Y al señor Camilo Rey (h), gran apóstol de los Ejercicios, continuador, en nuestra Patria, de la insigne obra de Sor María Antonia de la Paz y Figueroa, la Beata de los Ejercicios, y del Beato Cura Gaucho, Pbro. José Gabriel Brochero.
En el célebre y genial libro de los Exercicios Spirituales de San Ignacio de Loyola, en la clásica meditación de los Tres binarios de hombres [149-157], hay una expresión del santo que fue motivo de distintas interpretaciones, digamos de “relecturas”. Seguir leyendo