Nos queremos referir a un aspecto muy importante del sacerdocio católico de rito romano: «El hecho de que se compromete a vivir como célibe».
El siglo pasado conoció un documento de la Cátedra Romana que debe ser considerado como la carta magna del celibato sacerdotal,[1] documento que hay que volver a leer y releer Seguir leyendo
¿Cómo prepararnos para la gran aventura de evangelizar la cultura?
Viviendo auténticamente la radicalidad evangélica
Creo que a una de las conclusiones válidas a las que puede llegar todo cristiano usando de su sentido común, es que no basta decirse “cristiano” para serlo de verdad.
Para ser cristiano de verdad no sólo hay que tener fe, sino que hay que vivir de acuerdo a ella.
No basta ser piadoso y participar de la Misa dominical. Además, hay que ser COHERENTE con la fe en todo lo que uno hace, de la mañana a la noche. Seguir leyendo
Decía hace casi diez años: “es para muchos, como «el santo patrono» de los sacerdotes argentinos. Su sufrir fue paradigmático, su fidelidad modélica, ejemplares sus virtudes (…) Fue tempestad y calma, rosa y espada, ruiseñor y colibrí, paloma y hacha, fuego y agua, escudo y peña, pasión y ternura. Fue águila. Fue él mismo. Singular. Genial…”[1].
Me toca hablar, por tanto, del aspecto más importante del Padre Castellani: sacerdote. Seguir leyendo
A todos mis amigos que no doblan sus rodillas ante los Baales de turno.
I
Jesucristo, el Verbo Encarnado, profetizó[1], porque como Dios que es, conoce todos los futuros contingentes y libres, conocimiento que es privativo de Dios y que pretenden usurpar los que caen en la vieja tentación de querer “ser como dioses” (cf. Gen 3,5). Los futuros contingentes y libres, enseña Santo Tomás: “…no pueden ser para nosotros cosa cierta: sólo lo son para Dios, cuyo entender está en la eternidad, por encima del tiempo…”[2]; eso “es algo propio y exclusivo de Dios”[3].Seguir leyendo