Naturaleza y misión del laicado católico

4. Naturaleza y misión del laicado católico[1].

Somos Cristo por el Bautismo, y en esto se fundamenta toda vocación, sobre todo la vocación laical, pero es nuestra tarea serlo en plenitud, muriendo y viviendo, como dice San Pablo: haced de cuenta que estáis muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús (Rom 6,11), y como dice San Pe­dro: Llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que, muertos al pecado, viviéramos para la justicia… (1Pe 2,24). «Sólo captando la misteriosa riqueza que Dios dona al cristiano en el santo Bautismo, es posible delinear la figura del fiel laico» Seguir leyendo

La vida consagrada pertenece a la vida, a la santidad y a la misión de la Iglesia.

 La vida consagrada pertenece a la vida, a la santidad y a la misión de la Iglesia. (en la Vitae consecrata)

«La presencia universal de la vida consagrada y el carácter evangélico de su testimonio muestran con toda evidencia —si es que fuera necesario— que no es una realidad aislada y margi­nal, sino que abarca a toda la Iglesia… Seguir leyendo

Página oficial del Padre Carlos Buela, IVE