Misa en montaña

Fue en 1958. Era la primera subida. Era el primer pernocte en la montaña teniendo por techo las estrellas y la mochila por almohada. Era la primera vez que conocía un mallín. Nunca antes había dormido junto a un fuego crepitante. Nunca antes había dormido escuchando los gemidos del viento entre los ñires. El gárrulo del agua montañosa por vez primera arrulló mi sueño. Seguir leyendo

Página oficial del Padre Carlos Buela, IVE