El hecho de la Encarnación del Verbo se conoce por la revelación de Dios y reconocerlo es una gracia de Dios: «no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos» (Mt 16,17). «El misterio primero y fundamental de Jesucristo, [es] el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios»[1]. Y «Dios no estuvo nunca tan cerca del hombre Seguir leyendo
El hecho que la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, sin dejar de ser Dios, asumiese una naturaleza humana es inefable, es decir, no es adecuadamente expresable y no hay absolutamente ninguna otra realidad como esa. De allí que toda comparación renguea y toda figura es inadecuada, aunque, a su manera, en lo que se asemejan iluminan esta realidad inefable. Seguir leyendo
Santa Catalina de Ricci una de las grandes místicas del catolicismo, que me parece de suma utilidad, para las religiosas, los religiosos, y los laicos. Tanto para superiores, cuanto para súbditos, para los más jóvenes y para los más grandes. En los casos que conozco de falta de perseverancia en la vocación, salvo alguna excepción, la causa principal es la ignorancia práctica de los principios elementales de la vida espiritual, expuestos magníficamente por esta Santa. De más está decir que ya ha penetrado profundamente su persona en mi corazón. A ella los encomiendo, como lo hice cuando recé, por todos y todas, ante sus restos mortales. Seguir leyendo